martes, 9 de diciembre de 2008

MURCIA ENTRE DOS MARES



Murcia se sitúa en un entorno privilegiado de gran belleza, ya que a lo largo de 250 kilómetros de litoral, la costa está bañada por dos mares: el Mar Menor y el Mediterráneo.


Impresionantes acantilados, paradisíacas y solitarias playas de interminable y blanca arena, animados puertos y calas salvajes de aguas de espejo convierten a Murcia en el destino ideal para pasar unos inolvidables días de descanso.
Desde el pueblo pesquero de Águilas hasta las blancas dunas de la playa de El Mojón, en San Pedro del Pinatar, se extienden kilómetros de playas y calas solitarias que aguardan al bañista, al navegante, al pescador y al submarinista.


Hay paraísos naturales, únicos en el Mediterráneo, a la altura de las playas de Calblanque y Calnegre... y uno de los complejos turísticos más apreciados del Mediterráneo: La Manga del Mar Menor, un paraíso entre dos mares, dotado de una magnífica y amplia infraestructura hotelera.
Se pueden realizar toda clase de actividades acuáticas en los numerosos clubes, puertos y escuelas deportivas. Para dejar que el paladar también disfrute de la época vacacional, Murcia ofrece una gastronomía rica y variada, con excelentes vegetales de la huerta, una buena oferta de carnes y los preciados tesoros del mar.
Al recorrer la costa de Murcia se pueden visitar las localidades de San Pedro del Pinatar, San Javier, Los Alcázares y Cabo de Palos. Este último es un pueblo pesquero donde se encuentra el faro de Cabo de Palos (s. XIX), dedicado antiguamente a escuela de fareros.


Los Alcázares cuenta con un amplio paseo marítimo, la Torre del Ramé (s. XVI), el Museo Aeronáutico Municipal y el Hotel Balneario La Encarnación, dotado de un peculiar sistema termal.


En San Javier es de obligada visita el Museo, con la Sala del Belén, la Etnológica y la del Reportero. En la costa se extiende un precioso paseo marítimo flanqueado de palmeras centenarias, el singular edificio del Club Náutico y casas solariegas de veraneo de principios del siglo pasado. El Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar se ubica en la localidad del mismo nombre, que además alberga casas solariegas como la del Barón de Benifayó y la Casa del Reloj, de estilo modernista.
Cartagena es una ciudad con 3.000 años de historia que invita al viajero a un recorrido a lo largo del tiempo, desde la época púnica y romana hasta nuestros días. En el puerto se encuentra un prototipo del submarino de Isaac Peral, antecedente inmediato de los actuales y la Muralla de Carlos III, del s. XVIII. Dejando atrás el puerto, merecen una visita el Palacio Consistorial, edificio modernista de 1907, y la Calle Mayor, con inmuebles también modernistas como la Casa Cervantes, la Casa Llagostera, el Casino y el Gran Hotel, en la esquina con la Calle del Aire. Cartagena es puerto de culturas y ofrece numerosos yacimientos arqueológicos: construcciones romanas de carácter doméstico, como La Casa de la Fortuna; frescos murales recuperados, de carácter cívico y religioso; el Centro de Interpretación de la Muralla Púnica, única construcción defensiva púnica encontrada en España; el Castillo de la Concepción del s. XIII...
Y merece la pena visitar La Unión, con su paisaje minero, y las localidades de Mazarrón y Águilas. Esta última zona costera, bañada por el Mediterráneo, se caracteriza por su pasado minero y su tradición marinera. Destaca su variada oferta de actividades al aire libre en espectaculares playas y lugares de belleza insólita con aguas de exuberante fauna y flora marina.

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